SIN PALABRAS

 

Me gustaría poder expresar lo que hay dentro de mí sin la palabra.

Desearía comunicarme con mis cinco sentidos, añadiéndole el poder de mi tercer ojo.

Me encantaría proyectar telepáticamente lo que mi alma irradia.

Que bonito es soñar con enviar todo lo que siento de una manera integral.

A través del espacio etéreo, moviéndose suavemente como la música más dulce.

Fuera los malentendidos, errores, falsedades.

La verdad manifiesta, el engaño aniquilado.

Utilizar el idioma de mi ser de luz.

Yo soy lo que soy.

Todos somos lo que somos.

Anhelaría hablar el lenguaje de los ángeles.

Todo lo falso se vino abajo.

Lo verdadero tomó forma.

Palabras, emociones, sentimientos, oído, vista, gusto, olfato, tacto, sueños, anhelos, proyectos, todo en un mismo paquete.

Comunicación elevada entre seres elevados.

Las mentes al servicio de los corazones.

Sueño con no necesitar la palabra en mis conversaciones.

Más allá del vehículo de mi propio cuerpo.

Percibo la plenitud integrada en el propio silencio.

Yo soy lo que soy.

Todos somos lo que somos.

Activando una inmensa luz en lo profundo de nuestros ojos.

Rompiendo resistencias en el contacto humano.

Elevando las vibraciones, percibiéndolas a través de los oídos.

Oliéndonos muy sutilmente en la distancia.

Poniéndole nombre a los sabores.

Ascendiendo todo nuestro ser, pensando como los ángeles.

Transparencias, agua pura, reflejos reales de lo que realmente somos.

Sabiendo exactamente lo que tenemos que saber de los otros.

Ofreciendo lo brillante, lo maravilloso, también lo humilde, lo sencillo.

Tal como es, todo se tiene que mostrar, ya no hay nada que esconder.

Yo soy lo que soy.

Todos somos lo que somos.

 

Antonio Arellano García.

27 de junio de 2006.

 

 

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Hola, a todos y todas.
Llevo unos 40 años escribiendo historias, entre ellas algunos poemas, y más que escritor me considero un cronista de mis inquietudes internas. Eso quiere decir que siempre existe un cierto elemento autobiográfico. A partir de ahora compartiré con vosotros y vosotras mis “poesías”. A continuación plasmo una del verano del año 1978:

“Destino Canet” – Verano de 1978

Ha pasado dentro del tren, en el habitáculo del lavabo.
Ella ha entrado con desdén, la hemos mirado de arriba abajo,
un hueco le hemos dejado y con indiferencia ha meado.
Toda la peña con la gran Renfe, camino de la gloria y el speed,
apiñados, apretujados y con gran fe, vamos hacia la meta de Canet.
Luces, porretes, sexo y diversión, gran acontecimiento y menuda sesión.
Ocaña dando vueltas, rock total, y la Cruz Roja detrás de la tía desnuda.
Descontrol y comunión generacional, noche completa,
congestión de amanecida y suelo alfombrado de seres extendidos.
Todo está en nuestros sueños más queridos.

 

“Triada de la niña bonita” – Verano de 1979

“Él a ella” (Primera parte) 
Quiero volver a mis dieciséis años/
Quiero actuar sin tapujos/
Quiero abrir mi corazón/
librarlo de resentimientos/
Guiarme por mis sentimientos/
No es que desee vivir de cuentos/
pero una parte de mi corazón/
pertenece al mundo de los sentimientos.

“Ella a él” (Segunda parte)
Eres… un hombre libre, un hombre alegre y capaz/
de ofrecer tu vida a cambio de más libertad/
Que sacias tu sed con los estimulantes, la cerveza/
la música rock y alguna que otra mujer/
Utilizarás a la mujer como medio de atracción/
pero otras veces también necesitarás un verdadero amor/
Te embruja la música, el baile también/
pero una música fuerte/
con la que fuerte te puedas mover/
Te gusta escribir los pensamientos que sientes/
y que te hacen ver:
las gentes de un sitio, el amor de una mujer/
o el recuerdo de una noche que te lo pasaste bien/
Pero sobre todo criticas mucho las formas de ser/
Yo… no te conozco mucho, pero me atrevería a decir/
que te conozco bien/
Tú… vives… amas… sientes… eres libre…/
En fin, me gusta tu forma de ser.

“Y de nuevo, él a ella” (Tercera parte)
Niña bonita, niña preciosa.
Despiertan las miradas, tus llamativas líneas.
Niña bonita, niña preciosa.
Ojos fijos en ti, piensan que buenas estás.
Son buitres hambrientos de carne.
Niña bonita, niña preciosa.
Totalmente repleta de deseos desconocidos.
Niña bonita, niña preciosa.
Pechos seductores, cuerpo fenomenal,
aparatosa presencia.
Niña bonita, niña preciosa.